América Latina y el Caribe

Una mujer y una niña en la biblioteca

Nuestra historia

Una misión imponente y miembros incondicionales

Somos una cooperativa de bibliotecas sin fines de lucro, dedicada a la investigación, el desarrollo de programas y la prestación de servicios que ayuden a las bibliotecas a compartir el conocimiento preservado en distintos lugares del mundo y la tarea de organizarlo. Las necesidades de nuestros miembros guían nuestras acciones e inversiones. Mediante una estructura de dirección compartida, los bibliotecarios administran y dirigen la cooperativa.


Skip Prichard

“OCLC es una organización única en su tipo: una cooperativa global con una misión ambiciosa, miembros incondicionales y entusiastas, y un personal comprometido y dinámico”.

Skip Prichard
Presidente y gerente general de OCLC


Un conjunto heterogéneo de bibliotecas de todo el mundo

Nuestros miembros son bibliotecas de todo tipo, ubicadas en 113 países. La cooperativa OCLC representa a bibliotecas académicas, públicas y especializadas; a bibliotecas de investigación y de institutos terciarios; y a grupos de bibliotecas y consorcios.

Mediante el trabajo en conjunto, podemos encontrar soluciones prácticas para los problemas más apremiantes de la comunidad. Estamos abocados a la tarea de promocionar las bibliotecas, su uso y la biblioteconomía.

Juntos, los miembros de OCLC representan un centro cohesivo de datos, actividades e intereses de las bibliotecas. De este modo, las bibliotecas adquieren una mayor influencia colectiva y pueden desarrollar asociaciones y programas que, en la mayoría de los casos, jamás podrían implementar individualmente.

Una mujer sonríe junto a una pila de libros

Mesa de información de la biblioteca

Raíces y legado de nuestra cooperativa

En 1967, un grupo reducido de líderes bibliotecarios fundó OCLC con fines públicos ambiciosos:

  • mejorar el acceso a la información disponible en bibliotecas de todo el mundo y
  • encontrar alternativas para reducir los costos que afrontaban las bibliotecas, a través de la colaboración.

Con esta visión, se emprendió la tarea de compartir la información preservada en todo el mundo mediante la colaboración entre bibliotecas, un esfuerzo que comenzó en Ohio, se extendió luego al resto de América del Norte y hoy abarca 113 países. El primer paso consistió en combinar la tecnología con la cooperación entre las bibliotecas, por medio de la catalogación compartida y computarizada. Hoy, la cooperativa de OCLC ayuda a las bibliotecas a definir su lugar en el mundo digital, con nuevos servicios basados en la nube que amplían y extienden las colecciones y los recursos bibliotecarios.